El campesino y el caballo
Observación sin juicio

Un viejo campesino tenía un solo caballo. Un día se escapó. Los vecinos se lamentaban: '¡Qué catástrofe!' El campesino respondió tranquilo: 'Quizá.' Al día siguiente el caballo volvió – trayendo consigo toda una manada de caballos salvajes. '¡Qué suerte, ahora eres rico!' – 'Quizá.'
Al día siguiente, el hijo del campesino intentó montar uno de los caballos salvajes, salió despedido y se rompió la pierna. '¡Qué tragedia!' – 'Quizá.' Semanas después estalló la guerra. El ejército reclutó a la fuerza a todos los jóvenes sanos para el frente – pero al hijo de la pierna rota lo dejaron a salvo en casa.
Nuestro ego saca conclusiones precipitadas a partir de fragmentos microscópicos de información. Rara vez conocemos las consecuencias de un suceso a largo plazo. El revés de hoy puede resultar lo mejor que te ha pasado – dentro de tres años. Deja de ponerle etiquetas rápidas a todo.
Recuerda una 'catástrofe' de tu vida que después resultó llevar a algo bueno. ¿Qué te enseñó?
Cuando hoy ocurra algo inesperado, sustituye el juicio por curiosidad: 'Interesante. Veamos adónde lleva.'