Flexible como el bambú
La flexibilidad es vida, la rigidez es muerte
Adéntrate en el bosque tras una fuerte tormenta de invierno. Verás grandes robles majestuosos partidos por la mitad. Pero nunca verás el bambú roto. Cuando sopla la tormenta, el bambú se dobla hasta el suelo – y cuando la tormenta pasa, se endereza suavemente de nuevo.
Lo rígido, duro e inflexible pertenece a la muerte. Lo blando, flexible y adaptable pertenece a la vida.
Nota cuándo te enfurruñas porque las cosas no salen exactamente como habías pensado. Entrena la gimnasia mental: 'Este no era el plan – pero ¿cómo puedo ser flexible como el bambú y sacar lo mejor de este nuevo camino?'
¿En qué situación eres 'el roble' que se niega a doblarse? ¿Qué temes que pase si cedes?
Cuando hoy cambie un plan: en lugar de suspirar, di 'Vale – nuevo camino.' Y dilo en serio.